domingo, 30 de septiembre de 2007

Planes para dejar de currar

Mañana es el gran día...después de volverme loco eligiendo entre tantas malas ofertas de trabajo, empiezo a currar. Voy a ser uno de los millones que contribuirán con sus impuestos a levantar este gran país...bueno este país; y lo hago sin que por ello tenga ningún remordimiento, ya que sé que mis impuestos van a ser bien invertidos -lineas de metro, túneles que se inundan al segundo día, más lineas de metro, comidas de los políticos, lineas de metro...ligero...Yai! Thumbs up for Gallardón- Sobre todo bien invertidos en seguridad social, que como la cosa fuera como en los USA-y-ABUSA -no tienen ni donde caerse muertos sin un seguro medico- otro gallo cantaría...bueno, gallo por decir algo, que también podría cantar una tórtola o un gorriato o un ruiseñor o la vecina del cuarto.

Pero me estoy llendo del tema. Mañana curro y eso me hace sentir...bueno, me hace sentir como que no puse mucho esfuerzo en mejorar mis planes para no currar. Al final me he visto forzado a coger un curro como cualquier otro currela o puretilla de este país, incapaz de pensar, como todo buen español debería hacer, en planes para escaerse de tan nefasta necesidad. Pero viniendo a casa en metro, pasando por....por...los tornos -gracias al 'anónimo' que lo puso-, he pensado en el comentario que han dejado por aquí. Si no quiero trabajar, debería atracar un banco....bueno, no es mala idea. Consiste en coger un arma, apuntar bien, mantener la calma y salir pitando. Hasta ahí bien. Pero es que después profundicé un poco más sobre el tema.

Para empezar, debería tener un conductor esperando en la puerta. Primero pensé en un taxi, pero al precio por minuto que ponen aquí, lo que saco del atraco se lo doy al taxista. Después pensé en mis amigos, que desafortunadamente o están trabajando todo el puto día -sí, ese eres tu, mamona- o no tienen el coche aquí. Asique conductor descartado, mejor correr hasta que se me salgan los pulmones, que, al ritmo al que fumo, no sería de extrañar que algún día pasase.

Como segundo punto, pensé en tener unos compañeros atracadores. Pero como sólo conozco piraos como yo, lo más seguro es que acabaramos a tiros y saliera todo mal. y no se puede confiar en cualquiera para atracar, tiene que ser una persona de confianza. Faltaría más.

Como tercer punto, pensé en qué me pasaría si la poli me detuviese. No quiero ni imaginarme mi vida en prisión. ¡Diox, sería como un corderito rodeado de lobos! Nunca mejor dicho, porque hay algunos que te comen lo que sea.....¡Y la falta de libertad! Sobre todo para elegir pareja, porque parece ser que te eligen a ti, sin que tu opinión no se tenga en cuenta para nada más que para decidir si te revientan el bullarengue ahora o ahora. Además, yo no soy lo que se dice fuerte, con lo que las continuas amenazas por parte de otros podrían llevarme a asociarme con malas compañías -al menos malas para mi bullate- y yo no soy de esos que van por ahí, plantándose delante de otros y diciéndiles a voz en grito: ¡¡AHORA SOY LA PUTA DE OTRO!!

Por todo esto y algo más que seguro me he olvidado mientras veía My Name is Earl, he llegado a la conclusión de que atracar un banco no sería sino el comienzo de una etapa de mi vida que no quisiera tener...ni dentro ni fuera....jejejeje.

Bueno, pues aquí seguiremos, contándoles las tontunas que pasan por mi cabeza y tratando de buscar alguna manera sana de dejar de currar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿ahora eres la puta de otro?cómo se te ocurren esas cosas?...joder! cómo echo de menos tu humor sin sentido,jajajajajajaja