- Si puede sangrar, puede matarse.
- Yo creo que va de farol.
- ¿Con qué parte de la granada hay que quedarse y cuál hay que tirar?
- Hola, soy un negro gracioso y policía que patrulla las calles de Nueva York.
- Mmm … parece que no hay nadie.
- ¿Una anilla? Qué hago yo con una anilla en la mano?
- En este bar no nos gusta la gente como tú.
- Cuanto silencio …demasiado
- No necesito mi pistola ni a mis esbirros para acabar contigo. Te mataré con mis propias manos, teniendo cuidado de no caer en el foso de los tiburones mutantes que tengo a mi espalda.
- Di adiós.
- ¿Click? … ¿pero estos cacharros no vienen con munición?
- Da igual que te cuente mis malvados planes. Nada puede detenerme ya
- Mire, sargento. La foto de mi novia, con la cual me casaré después de esta sencilla y nada peligrosa misión de reconocimiento
- Mañana me jubilo y dejaré de patrullar las calles de Nueva York. Oh, me avisan de un robo cerca de aquí. Iré a mirar, que me pilla cerca
- Le hemos disparado, quemado, aplastado, acuchillado e insultado de forma bizarra. Seguro que está muerto, así que me acercaré y miraré quien se esconde detrás de su mascara.
- Mira, Murray. Una nave espacial a la deriva. Creo que deberíamos investigarla.
- ¿Qué puede fallar? Lo tengo todo controlado. Menos los túneles de ventilación, pero seguro que no se les ocurre entrar por allí, y apretar el gran botón rojo de autodestrucción de mi malvado centro de operaciones.
- ¿Has oído ese ruido? Sonaba como miles de colmillos devorando algo … iré a investigar.
- Mmmm … este contrato de esbirro de la poca conocida y oscura organización ESPECTRA, no está nada mal. Que narices, tiene hasta seguro dental, así que firmaré.
- Creo que deberíamos separarnos para rastrear más terreno.
- ¿Cómo que tengamos cuidado, Murray? Él es uno, está desarmado, lleva días sin comer ni dormir y tiene un balazo en la pierna, mientras que nosotros somos decenas y vamos bien armados. ¿Qué podría ocurrir?.
- ¿No os huele como a pólvora quemada?
- Le hemos encerrado en el almacén. No podrá escapar, a menos de que tenga conocimientos avanzados de electrónica y encuentre el soldador de plomo. Pero, cuáles son la probabilidades?
- Oh, mira. Un misterioso y extrañamente sospechoso tótem de una civilización perdida. Creo que lo cogeré, y lo llevaré de esta ignota ciudad perdida del Amazonas, a mi casa de Nueva York.
- Vaya, han saltado los plomos. Mientras que se soluciona, me haré unas palomitas.
- Soy un anónimo ciudadano de Nueva York, que se dirige tranquilamente a su casa tras una dura jornada laboral con un ramo de flores para mi prometida en este soleado día primaveral… ¿aquello es un meteorito?
No hay comentarios:
Publicar un comentario